“Entre a escola e a casa de reza: infância, cultura e linguagem na formação de professores indígenas guarani.,” de Domingos Nobre.

Reseña por Renata Silva Bergo y Renata Lopes Costa Prado

Escolarización en la aldea: ¿diluyendo especificidades de la infancia guaraní o guaranizando la escuela?

El libro Entre a escola e a casa de reza: infância, cultura e linguagem na formação de professores indígenas guarani presenta los resultados de la investigación de Domingos Nobre sobre la escolarización del pueblo indígena Guaraní Mbyá1, realizada fundamentalmente en la aldea Sapukai, localizada en Angra dos Reis, en el Estado de Rio de Janeiro. Su objetivo era comprender los impactos de la presencia de la escuela y de la llegada de la energía eléctrica en aquel territorio, sobre las concepciones tradicionales de la infancia, así como reflexionar sobre cómo esas transformaciones culturales son, o deben ser, incorporadas en los currículos de los cursos de formación de profesores indígenas.

Así, infancia, cultura, lenguaje y currículo de la formación de profesores – términos que, ahora, nombran los subtítulos del libro – fueron los ejes transversales que permearon la realización de la investigación y que se configuraron después en categorías analíticas del material producido. Retomando los datos, conceptos y discusiones originados en trabajos anteriores, fruto de su larga experiencia como investigador indigenista, Nobre aborda en este libro el complejo proceso de apropiación del aparato escolar por una cultura tradicionalmente nómada y ágrafa.

Conforme afirma el autor, aún son escasas las informaciones sobre los modos de vida de los niños indígenas en la bibliografía antropológica brasileña. Además de eso, al considerar la diversidad de etnias y de culturas indígenas que conviven, o coexisten en el país, tenemos una idea del tamaño de la labor que queda por delante en la búsqueda de la garantía del derecho a la educación diferenciada, intercultural y bilingüe, tal como prevé la Constitución de 1988. Al final, una política en esa dirección requiere que se conozcan, tanto como sea posible, esas otras culturas, sus lenguas y en qué las demandas por una educación escolar se diferencian de las demandas oriundas de sociedades no indígenas, o cómo se diferencian estas demandas entre las diversas sociedades indígenas.

En relación a algunos pueblos, como los Tupinambás, investigados por Florestan Fernandes, encontramos estudios de mayor envergadura capaces de proveer más sustentos para una reflexión en ese sentido. En el caso de los guaranís, por otro lado, como afirma Nobre, “hay solo fragmentos insuficientes para una síntesis” (p.14).

Tal vez pudiésemos decir que incluso una síntesis sería insuficiente, pues la alteridad de los otros, a pesar de los esfuerzos en contra, no se deja encuadrar u homogeneizar. Como ejemplifica Auge (1999), “ningún aladiano […] elaboró o pronunció el discurso que el etnólogo denomina “sistema de pensamiento” […]: esa realidad sistemática reúne con más frecuencia las respuestas parciales de los informantes […] y las interpretaciones de los etnólogos […]” (p.24). Incluso así, es preciso disponerse a conocer al otro y sus lógicas propias, inclusive para aprender con ellas, para a partir de ellas cuestionar nuestras lógicas y reconocer que vivimos en un mundo común y que, si las relaciones que establecemos entre los pueblos son injustas, se debe a la construcción social, no a la naturaleza o a cualquier otra justificación que imposibilite la construcción de otras relaciones menos desiguales.

Entre a escola e a casa de reza hace aportes, en ese sentido, tanto en un plano teórico, al presentar elementos que permiten una mejor comprensión de los deseos, impactos y conflictos relacionados con la presencia de la escuela en la aldea, como en un plano político, al levantar cuestiones que iluminan reflexiones acerca de las relaciones de poder entre indígenas y no indígenas y entre culturas, a veces en conflicto. Nobre asume, por lo tanto, en las palabras de Oliveira (2004, p.21), la “tarea ética” que se configura en tanto “mediación en el ámbito de la comunicación interétnica”.

En su investigación, de carácter exploratorio, el autor recorre diferentes caminos: un levantamiento de la bibliografía sobre infancia indígena y escolarización en Brasil y el análisis del material producido en la investigación de campo realizada en la aldea Sapukai (Angra dos Reis/RJ), en la cual, hace más de 18 años, él viene desarrollando estudios, proyectos de extensión y trabajos de asesoría pedagógica y de formación de profesores. El libro también presenta relatos de incursiones etnográficas que tuvieron lugar en otros dos territorios Guaraní Mbyá: Tenonde Porã (Barragem/SP) y Krucutu (São Paulo/SP). En sus análisis, el autor procura articular los referenciales de la sociología de la infancia y de la antropología del niño con la etnología indígena.

Utilizando metodologías de base etnográfica, Nobre registra los datos resultantes de su investigación valiéndose de diferentes lenguajes, como el video o la fotografía, además del texto. Así, se suma al libro un video documental del mismo nombre, que registra fragmentos de entrevistas realizadas con cuatro profesores guaranís mbyá de diferentes estados brasileños. Nobre presenta en el texto las principales reflexiones suscitadas por las respuestas de los profesores a preguntas como “¿qué cambió en la infancia después de la escuela?”, y, “¿cómo superar el conflicto?”

Buscando construir un “estado del arte” sobre la temática, Nobre cuenta haber encontrado casi una centena de textos publicados en las dos últimas décadas, entre tesis, disertaciones y artículos. El libro se centra, no obstante, en la bibliografía que trata específicamente de los Guaranís Mbyá y presenta, inclusive, un cuadro con la identificación de las principales informaciones y de los conceptos centrales abordados en los 14 textos que relatan investigaciones realizadas junto a la población de esa etnia. Entre a escola e a casa de reza se constituye así en un buen inicio para aquellos que comienzan a interesarse por la infancia indígena y los procesos de escolarización.

Desde el punto de vista teórico, es interesante recordar que los estudios sobre género son reconocidos como propulsores de los estudios sociales de la infancia, pues cuestionaban las visiones del mundo y las estructuras sociales que privilegian a grupos humanos específicos (James, 2009; Hendrick, 2005). Las contribuciones de los estudios indígenas a los estudios sociales de la infancia tal vez no hayan recibido hasta ahora el mismo reconocimiento, pero no hay dudas de que la articulación entre estos dos campos se configura como un terreno extremamente fértil. Los niños indígenas nos muestran que la idea de infancia no existe en todos los tiempos y espacios y que, además de eso, ella puede ser formulada de diferentes modos. Ellos nos muestran también que hay espacios, como las aldeas, en que los niños no encuentran los mismos obstáculos que los niños de las sociedades occidentales contemporáneas encuentran al ejercer y desarrollar sus competencias y su autonomía.

Esos son algunos de los aspectos que muestran la relevancia de los estudios como el de Nobre. A pesar de eso, no hay en su texto una discusión más prolongada sobre el modo de vida de los niños guaraní mbyá. Hay, tan solo, algunas pistas a lo largo de todo el libro (y hay también una promesa del lanzamiento, en breve, del filme Diálogos y juegos infantiles Mbyá, dirigido por Nobre).

Entre las pistas que el libro nos ofrece para conocer más sobre los niños guaranís mbyá, podemos destacar que tales niños son vistos como un ser sagrado y completo2, diferentemente de lo que se observa en la imagen del niño como un ser por formarse, un futuro adulto, un ser aún incompleto. Esta última es la imagen más comúnmente encontrada en la psicología del desarrollo, además de ser lo que también informan otras ciencias e, inclusive, el sentido común. Ellos también son presentados como activos y como solidarios en el cuidado de unos a otros. En su adecuación, no hay espacio para castigos. Las características de su personalidad y de su espíritu, bien como sus predisposiciones a los rituales son determinadas por su nombre y este les es dado por el opyguá (chaman) cuando el niño pasa a expresarse por medio de la lengua materna.

La escolarización allí provoca conflictos de diferentes órdenes, pero, sobre todo, cuestiona los modos propios de comprender la infancia, el lugar y el papel de los niños en aquella sociedad. Eso se debe a que hasta entonces aprender a ser un Guaraní Mbyá se daba exclusivamente en la convivencia diaria con los parientes y otros miembros de la comunidad, donde se (re) producen los saberes, las prácticas y los pensamientos que dan forma y contenido a la cosmovisión típica de ese pueblo. Cuando comienzan a frecuentar la escuela, a los niños se les restringe su circulación social y pasan a tener que someterse a la autoridad de un profesor y a la necesidad de entrar en contacto con los contenidos explícitos e implícitos (que forman parte del “currículo oculto”) que, en muchos aspectos, entran en contradicción con su cultura de origen.

Nobre destaca otros aspectos de profunda transformación social que dice respeto a las diferencias socioeconómicas que se instauran a partir de los nuevos puestos de empleo y posibilidades de ganancias financieras derivadas de la escuela y que acaban modificando también los sentidos atribuidos a la escolarización. Estudiar pasa a ser, entonces, un proyecto de vida personal a través del cual se busca mejorar las propias condiciones sociales y económicas. No obstante, el autor defiende que esos procesos no son regulares o lineales, en el sentido de que no se da una incorporación directa y acrítica de los padrones de las escuelas no indígenas. Lo que se observó, en realidad, fue que los profesores guaranís mbyá realizan una “apropiación creativa” (p.15) que incluye reproducción, pero también resignificación de tales padrones, produciendo un fenómeno que él conceptualizó como “guaranización”.

En los currículos implementados en las escuelas indígenas paulistas, fueron identificadas más características de la escuela no indígena que las que están presentes en Sapukai. No obstante, muchos estudiosos, según Nobre, no ven ninguna ventaja en eso. Por el contrario, consideran la escolarización de los Guaranís Mbyá de Río de Janeiro como “atrasada” y señalan como la causa de eso, justamente la demora que presentaron en aceptar y adaptarse a la estatalización de sus escuelas.

Otra cuestión abordada en la investigación de Domingos Nobre es la llegada de la luz eléctrica en la aldea y, con ella, la introducción de los dispositivos electrónicos en las residencias y también en la escuela. Esos nuevos medios de comunicación van a conformar fuentes, si no de conocimiento, por lo menos de información, que van a chocar con las formas tradicionales indígenas de transmisión cultural.

No obstante, es interesante pensar que el mismo proceso complejo y contradictorio que acontece con la escolarización acaba teniendo lugar también en el tipo de relación que los Guaranís van a establecer con las nuevas tecnologías, a las cuales van teniendo cada vez más acceso y que despiertan gran curiosidad e interés, principalmente entre los más nuevos.

Al resignificar los usos de los dispositivos tecnológicos, a partir de la lógica del pensamiento y acción guaraní, los jóvenes pueden desempeñar un importante papel de mediadores en el proceso de comprensión crítica de las transformaciones culturales. Es desde esa perspectiva que Nobre resalta la importancia de que la producción de materiales audiovisuales sobre ellos y para ellos sea hecha por ellos (p.88). El autor nombra esos procesos de resignificación que van siendo construidos de “complejo resistente-subordinado”, concepto-clave de sus investigaciones y que da la exacta dimensión de lo que allí ocurre.

Él concluye el libro señalando la necesidad de que todas esas reflexiones estén presentes en la formulación de políticas públicas para la educación indígena y en la elaboración de los currículos de formación de profesores, a fin de que la deseada educación diferenciada e intercultural, de hecho, se haga efectiva.

1 – Así como en el libro reseñado, aquí se adopta la siguiente regla: cuando la denominación de una etnia es un adjetivo, ella es escrita con letra minúscula; cuando es sustantivo gentilicio, con mayúscula.
2 – La excepción son los niños bien pequeños, pues tal completitud es atribuida a los niños cuando ellos dominan la lengua.

Referencias Bibliográficas

 

AUGÉ, M. O sentido dos outros: atualidade na antropologia. Petrópolis: Vozes, 1999.

HENDRICK, H. A criança como ator social em fontes históricas: problemas de identificação e de interpretação. In: CHRISTENSEN, P.; JAMES, A. (Org.). Investigação com crianças: perspectivas e práticas. Porto: ESEPF, 2005.

JAMES, A. Agency. In: QVORTRUP, J.; CORSARO, W. A.; HONIG, M. The Palgrave handbook of childhood studies. Basingstoke, Hampshire [etc.]: PalgraveMacmillan, 2009, pp. 34-45.

NOBRE, D. Entre a escola e a casa de reza: infância, cultura e linguagem na formação de professores indígenas guarani. Niterói: Eduff, 2016. 116 p. ISBN 978-85-228-1061-1

OLIVEIRA, R. C. O mal-estar da ética na antropologia prática. In: VICTORA, C. et al. (Org.). Antropologia e ética: o debate atual no Brasil. Niterói: Eduff/ABA, 2004. p. 21-32.

Palabras clave: infancia indígena, escolarización, interculturalidad.

Fecha de recepción: 30/11/2017

Fecha de aceptación: 08/12/2017

Renata Silva Bergo renatasilvabergo@gmail.com
Profesora del Departamento de Educación del Instituto de Educación de Angra dos Reis de la Universidade Federal Fluminense (IEAR-UFF), Brasil. Pedagoga, máster y doctora en educación por la UFMG, Brasil.
Renata Lopes Costa Prado renata.lopescp@gmail.com
Profesora del Departamento de Educación del Instituto de Educación de Angra dos Reis de la Universidade Federal Fluminense (IEAR-UFF), Brasil. Psicóloga y máster en psicología social por la PUC-SP y doctora en psicología escolar por la USP, Brasil.