“Radiografías de la experiencia escolar. Ser joven(es) en la escuela”, de Pedro Núñez y Lucía Litichever.

Reseña por Mariana Elsa Correa

 

Condiciones juveniles y procesos de inclusión educativa ¿Qué significa ser joven(es) en la escuela hoy?

 

Pedro Núñez y Lucía Litichiver, investigadores del área de Educación de FLACSO (Argentina), presentan aquí un conjunto de reflexiones que son fruto de más de una década de estudios que toman como objeto la escuela secundaria. Las temáticas que emergen, entre otras, son el análisis de los procesos de desigualdad en el nivel secundario, los vínculos intergeneracionales, la convivencia escolar y las formas contemporáneas de participación política desde las perspectivas de los/las jóvenes.

 

El y la autor/a emplean el concepto “radiografías” para ilustrar de modo metafórico el propósito central del libro: trazar “una imagen” del nivel secundario que – a partir del reconocimiento de las miradas de los/las jóvenes que habitan los espacios escolares – posibilite detectar los grises, las fisuras, las grietas y los diversos matices que adquiere la experiencia escolar de estos sujetos en las instituciones educativas de nivel medio en nuestro país.

 

La obra consta de una introducción, tres amplios capítulos y un apartado final de cierre. En la introducción, los investigadores señalan los puntos centrales que dan vida al debate actual en torno de los problemas de la educación en la escuela secundaria. En diálogo con conclusiones arrojadas por otros trabajos (entre los que menciona el de François Dubet, el de Georg Simmel y el de Mariano Fernández Enguita) explicitan que la escuela media se enfrenta a un escenario caracterizado por una masificación progresiva de la matrícula, la sanción de nuevas normativas que reconocen derechos de los/las jóvenes y la presencia de nuevas formas de sociabilidad juvenil. Consideran que estos rasgos suponen importantes desafíos no solo para quienes diseñan las políticas, sino también para los sujetos que habitan día a día los espacios escolares.

 

El primer capítulo se focaliza en el análisis de los significados y las expectativas de los/las jóvenes acerca de la escuela. Núñez y Litichever recuperan los trabajos de Emilio Tenti Fanfani, referente distinguido en el tema, y plantean que, si bien en los discursos de los estudiantes persisten sentidos como culminar el nivel medio para acceder al mundo del trabajo y a estudios superiores, la proliferación de ciertas políticas sociales, como, por ejemplo, la Asignación Universal por Hijo, generan “sentidos contrapuestos”, vinculados al cumplimiento de los requisitos postulados por estas. Ante la pregunta, ¿qué significa ser joven en la escuela?, los/las estudiantes plantean que la conformación del clima escolar adquiere un papel preponderante. Sus relatos posibilitan repensar los vínculos intergeneracionales y las características que debería tener un “buen docente”.

 

El capítulo presenta, además, un completo abordaje acerca de cómo impactan los procesos de desigualdad social en la escuela. En este punto, el y la autor/a enfatizan que las posibilidades que tienen los/las jóvenes para elegir a qué institución asistir se hallan “desigualmente distribuidas”; esto es, no todos tienen acceso a todas las ofertas educativas disponibles. En diálogo con los trabajos de Gabriel Kesller, advierten la existencia de una “desigualdad a nivel horizontal” en el interior de un mismo grupo, ya sea entre quienes viven en el mismo barrio o entre quienes pertenecen a similares sectores socioeconómicos. El tipo de experiencia que construyen los sujetos, entonces, y el sentido otorgado a la escuela se encuentran fuertemente vinculados con la institución a la que asisten y al clima escolar propiciado en ella.

 

En el capítulo dos, el y la autor/a analizan los procesos de convivencia en la escuela con el propósito de conocer las innovaciones y las resistencias que suscitan las prescripciones normativas en los/las jóvenes. Plantean que el proceso de masificación del nivel secundario, discutido con profundidad en el capítulo anterior, genera la necesidad de repensar no solo las propuestas de enseñanza desarrolladas en los espacios escolares, sino también la incidencia de la estructura organizacional en la conformación del clima escolar.

 

Las preguntas centrales del apartado apuntan a conocer qué cuestiones son las que se regulan en la escuela y sobre quiénes. Al mismo tiempo, exploran los rasgos que adoptan los Acuerdos de Convivencia y los Consejos de Convivencia en diálogo con formas anteriores de comprender la disciplina, caracterizadas por poner el acento en la vigilancia, la evaluación de los comportamientos y su posterior sanción. Para los investigadores, el nuevo “sistema disciplinar” propone – al menos en sus aspiraciones – generar cambios significativos en el “régimen disciplinar” existente, pensar a los/las jóvenes como protagonistas en la construcción de las normas y generar un clima participativo tendiente a la democratización. Entre las conclusiones alcanzadas, Núñez y Litichever plantean que, si bien se trata de propuestas innovadoras, aún persisten, en la práctica, rasgos del régimen disciplinar anterior.

 

El último capítulo, el tercero, presenta algunas consideraciones en torno a las formas contemporáneas de construcción de la ciudadanía por parte de los/las jóvenes. Aquí el y la autor/a analizan los espacios de participación política juvenil, las figuras de ciudadanía que emergen en el marco de los denominados “procesos de fragmentación educativa” y las injusticias que motivan la movilización en las escuelas.

 

Para los investigadores, las prácticas políticas juveniles no siempre se dan a través de los “canales tradicionales de participación”, sino que adoptan diferentes características que involucran expresiones de cambios culturales más profundos. Al mismo tiempo, señalan que para los/las estudiantes el diálogo tiene un gran valor, ya que lo mencionan como la primera instancia ante cualquier situación de negociación o conflicto. Plantean que esto puede comprenderse como la construcción de vínculos intergeneracionales de mayor cercanía entre docentes, directivos y estudiantes.

 

El libro cierra con la presentación de una síntesis de cada capítulo. Allí, el y la autor/a señalan que las ideas explicitadas otorgan elementos claves para repensar los vínculos entre escuela secundaria y jóvenes, y a su vez contribuye a crear nuevos modos de imaginar la construcción de un espacio escolar democrático. Los aportes de la obra son valiosos en tanto integran a los diagnósticos ya conocidos sobre la escuela secundaria las percepciones juveniles acerca de tópicos como los sentidos de finalizar la escuela, las prácticas de los/las docentes y la conformación del clima escolar. Desde la perspectiva de los investigadores, los análisis presentados trazan nuevas cosmovisiones acerca de qué significa para los/las jóvenes habitar los espacios escolares hoy.

 

Considero que las temáticas desarrolladas en el libro son sumamente relevantes para el estudio de la educación de las juventudes, ya que contribuyen al análisis de aspectos escasamente estudiados por la sociología de la educación y la pedagogía. Se trata de reflexiones obligadas no solo para quienes son responsables del diseño de políticas públicas, sino también para quienes investigamos la puesta en acto de políticas destinadas a la inclusión educativa de los/las jóvenes en diferentes contextos.

 

Referencias Bibliográficas:

 

NÚÑEZ, P.; LITICHEVER, L. Radiografías de la experiencia escolar. Ser joven(es) en la escuela. Buenos Aires: Grupo Editor Universitario, 2015.

 

Palabras clave: escuela secundaria, jóvenes, vínculos intergeneracionales, clima escolar, inclusión educativa.

 

Fecha de recepción: 22/04/2017

Fecha de aprobación: 21/05/2017

Mariana Elsa Correa mcorrea1988@hotmail.com.ar
Profesora en Ciencias de la Educación por la Facultad de Ciencias Humanas (Universidad Nacional de La Pampa, Argentina) y docente (Ayudante de Primera, cátedra de Pedagogía) en la misma casa de estudios. Becaria doctoral CONICET, actualmente comenzando el Doctorado en Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Investiga, en el marco de su proyecto de tesis, la puesta en acto de políticas de terminalidad educativa (nivel secundario) en la Provincia de La Pampa, Argentina.